Cuco
16-jun-2005, 03:47
La Confederación Europea de Sindicatos (CES) advirtió hoy de que si los dirigentes políticos no actúan con urgencia los oponentes al proyecto europeo "irán ganando terreno" y aseguró que el 'no' de Francia y Países Bajos ha supuesto no sólo un "duro golpe" al Tratado Constitucional, sino también "a la forma en que se está gobernando el proyecto europeo actual".
Según la CES, estos países han votado 'no' por numerosas razones, pero han sido "decisivos" el temor a una reducción de la normativa social y a las normativas neoliberales, a la inseguridad y al trabajo precario, junto a una elevada tasa de desempleo.
"La ciudadanía exige con razón una actuación urgente de los líderes europeos, porque de no actuar se animarían los oponentes del proyecto europeo, que ya buscan su debilitamiento", precisó la CES.
El Comité Ejecutivo de la organización, que apoyó el tratado, destacó que la introducción de valores y objetivos sociales, del diálogo social y de la Carta de Derechos Fundamentales son pasos importantes en la dirección correcta, y subrayó que se ha dirigido al Consejo Europeo que se celebra en Bruselas para que reconozca "que no habrá ninguna oportunidad de conseguir el apoyo popular sin una economía más próspera con una dimensión social eficaz".
Así, considera que existe una "necesidad imperiosa de restaurar la confianza en Europa" mediante la promoción de una Europa social", y alcanzar un acuerdo sobre perspectivas financieras que incluya un programa para el crecimiento, la inversión y la investigación sobre la base de una contribución y distribución justas, así como un compromiso por la cohesión social y regional y la solidaridad.
Según la CES, estos países han votado 'no' por numerosas razones, pero han sido "decisivos" el temor a una reducción de la normativa social y a las normativas neoliberales, a la inseguridad y al trabajo precario, junto a una elevada tasa de desempleo.
"La ciudadanía exige con razón una actuación urgente de los líderes europeos, porque de no actuar se animarían los oponentes del proyecto europeo, que ya buscan su debilitamiento", precisó la CES.
El Comité Ejecutivo de la organización, que apoyó el tratado, destacó que la introducción de valores y objetivos sociales, del diálogo social y de la Carta de Derechos Fundamentales son pasos importantes en la dirección correcta, y subrayó que se ha dirigido al Consejo Europeo que se celebra en Bruselas para que reconozca "que no habrá ninguna oportunidad de conseguir el apoyo popular sin una economía más próspera con una dimensión social eficaz".
Así, considera que existe una "necesidad imperiosa de restaurar la confianza en Europa" mediante la promoción de una Europa social", y alcanzar un acuerdo sobre perspectivas financieras que incluya un programa para el crecimiento, la inversión y la investigación sobre la base de una contribución y distribución justas, así como un compromiso por la cohesión social y regional y la solidaridad.